sábado, 30 de noviembre de 2013

CIRCO MÁXIMO

   

TÍTULO: CIRCO MÁXIMO
 
AUTOR: SANTIAGO POSTEGUILLO

EDITORIAL: PLANETA
 Nº PÁGINAS: 1197

 
El libro más esperado del otoño del 2013. Estamos ante la segunda parte de la trilogía sobre el emperador hispánico Trajano; el primer emperador de Roma de origen no  romano. Si la primera parte, Los asesinos del Emperador, el ritmo y la acción era trepidante, que te obligaba, literalmente, a devorar el libro; esta segunda parte, quizás, adolece de ese ritmo.

Esta segunda parte se centra en la guerra entre Roma y la Dacia, así como en los entresijos y conspiraciones a las que se enfrenta Trajano. Como bien refleja el autor “La vida es como un enorme Circo Máximo: siete vueltas, catorce giros, y en cada giro nos jugamos la propia vida, en cada decisión que tomamos o que otros toman por nosotros, sólo que la carrera va tan rápido que no tenemos casi nunca tiempo de pensar.”

Este libro, en mi opinión, está un nivel por debajo de la primera parte; también es cierto y a la vez injusto, que cuando estás acostumbrado a que te den un 10, si te dan un 8, te hace sentir un poco desilusionado. Desde luego, los seguidores de Posteguillo (seguramente el mejor escritor español de novela histórica y a la altura de los grandes como Manfredi), ansíamos la tercera parte de la trilogía, donde se llevará a cabo la conspiración de Adriano contra Trajano.

 

jueves, 14 de noviembre de 2013

XXXI MARATÓN DE ATENAS 2013


La cita más importante del año, junto con la Maratón de Roma y La Calcenada, se acercaba. Me encontraba en el mejor momento de forma, muy buenos tiempos y puestos en carreras previas, muy buenas sensaciones, fino como nunca… en fin, en las mejores condiciones posibles. Con todo esto, me esperaba el reto de atacar la Maratón de Atenas. Aunque  sabía que la carrera era dura ( lectura obligada el libro de Murakami, que narra su experiencia corriendo de Atenas a Maratón), mi objetivo, sí o sí , intentar bajar de 3 horas. Así que cogí mis enseres e ilusiones y me dirigí hacia Atenas.

Viajaba sólo, porque en esta ocasión nadie podía acompañarme y como por calendario quería disfrutar de la Maratón de las maratones, allí que me fui. Me hospedé en el hotel Myrtho (calle Nikis, 40), situado al lado de la plaza Syntagma; altamente recomendable por su situación, precio (42 euros/noche con desayuno incluido) y por el trato amable dispensado por su personal.

DIA PREVIO (Feria, paseo para desconectar y descanso): La forma más fácil de dirigirse a la feria, es coger el tranvía en la plaza Syntagma, dirección SEF y bajarse en la parada Delta Faliro. En el tranvía, me encuentro ya con un gran ambiente, muchos corredores (predominando griegos, italianos, franceses y rusos). Charlo con un corredor marroquí, que vive en Partos, y que me comenta sobre la dureza de la prueba, que él teniendo una marca de 2:45 en Berlín, se había retirado una vez por calambres y que nunca había mejorado marca allí. Primer aviso a navegantes, pero como “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, yo sigo con mi idea de intentar las 3 horas. Recojo en la feria el dorsal, camiseta y hago compras varias y de vuelta al hotel para descargar y dar una vuelta. En Atenas no hay muchos restaurantes italianos, así que pregunto a la recepcionista y me recomienda Piazza Duomo, en la calle Mytropoleos (cerca del hotel). Trato exquisito y gran relación calidad-precio.
 
 
ESTRATEGIA: Soy de los corredores que me gusta marcar un ritmo y mantenerlo de prinicipio a fin. En este caso sería ir a 4:15, pero esta Maratón es distinta. Dada la orografía del recorrido, la estrategia era llegar a la media maratón sobre 1:28; perder tiempo del 21 al 30 km (teóricamente la parte más dura del recorrido) y luego volver a ritmo de 4:15 para intentar llegar en 3 horas.

DÍA DE LA CARRERA: Madrugón, desayuno y me dirijo a coger el autobús que nos llevaría a Maratón para el inicio de la carrera. Los autobuses salen de la plaza Syntagma de 5:30 a 6:45, muy buen ambiente, genial organización y allí que subimos. En el autobús, que hace el trayecto inverso al que vamos a realizar, hay una mezcla de concentración, risas nerviosas, marcando los italianos el buen ambiente del viaje. Desembarcamos en Maratón, ambiente especial, como quedaba tiempo, paseo por la zona acotada, veo la llama olímpica (para los que nos gusta el deporte, es el SÍMBOLO máximo). Me cambio , dejo la bolsa en los camiones y a calentar dando vueltas al estadio de Maratón (comparto vueltas con el grupo de africanos que coparían posteriormente los primeros puestos).

SALIDA: La salida se realiza a las 9:00, mediante waves (oleadas), es decir, salidas con un intervalo de 1 minuto entre cajón y cajón. Salida trepidante, ya noto el calor contra el que nos íbamos a enfrentar. Sigo mi estrategia, primeros kilómetros a 4:10 -4:12 para ganar tiempo , y luego perderlo. Me noto cómodo, aunque observo que empiezo a sudar demasiado pronto. Paso por Km5: 20:57, según los planes. Paso por el Km 10: 41:59. En el km 15 , paso en 1:03:28 y empiezo a notar algún pinchazo aislado en el cuádriceps derecho.. no le doy importancia…. Eso sí, aunque había  avituallamiento líquido cada 2.5kms, noto que hace mucho calor.. ya a estas alturas empiezo a ver gente caminando ( me llama la atención). A partir del 17 empieza, la subida hasta el 31.. si si hasta el 31. Paso la media ya pasado de tiempo, en 1:31:44, y empezamos lo duro de la prueba. Comienzo a tener muy malas sensaciones, dolor en ambas piernas, decido desistir y regular hasta el final.. Sí en el km 23 a regular, sabía lo que me esperaba, SUFRIR…

 La gente no para de animar en cada km que recorremos, muchos niños, te ofrecen ramas de olivo para darte suerte, cojo uno a ver si mi destino cambia, pero se me cae a los 2 kilómetros, estaba claro que hoy todo saldría mal. Km 30; 2:19:19, apunto de coronar y me sentía roto, roto físicamente y sobretodo psicológicamente… si hubiera estado en otra maratón, me hubiera retirado, pero aquí no.. Pienso en todo el mundo que me ha apoyado, familia, novia, amigos del foro Mapoma.. en todo el mundo….

Empiezo km 31, teóricamente, empezábamos a bajar y mejoraría mi situación…pero por algo de experiencia que se tenga o se sepa de fisiología, cuando el glucógeno se acaba, sólo queda rezar… pues así en la reserva afrontaba los últimos 10 kms. Y mientras tanto, mucha gente andando, siendo atendidas en los laterales de la calzada y retirándose. Siendo este tramo todo bajada, me acordé del marroquí, “te tirarán los cuádriceps, sufrirás calambres..”  pues eso pasó, y aun bajando, el gps marcaba 4:50 y en las subidas 5:30-5:35,,(yo, alucinado, me parecía una pesadilla, como si corriese a cámara lenta).

Paso el Km 35 en 2:48:08, ahora creo que si voy a llegar y empiezo a echar cuentas, y por lo menos intentar bajar de 3:30. Km 40 paso en 3:16:59, salvo lesión de última hora, cumpliría el último objetivo.. primer momento que empiezo a disfrutar y esperando la última bajada y giro a la izquierda para llegar al estadio Panathinaïkós (Kallimármaro). Ambientazo, giro a izquierda, todo el estadio lleno, “esprinto” (marco máxima de 16 km/h en gps) y llego a meta. La maratón terminaba y empezaba el calvario. Paro el reloj en 3:28:41.
 
 
Recojo medalla y bolsa y…. no puedo caminar, las piernas bloqueadas, tengo que tumbarme en un parque durante 1:30 horas, hasta poder pensar volver al hotel. Ese camino de vuelta, imaginároslo, duro, no durísimo..la autoflagelación da paso a la reafirmación personal. Recibo todo el apoyo de mi familia, Leyre y los personajes del foro (qué grandes sois), y ahora el tercer tiempo (descanso y turismo).
Aquí os dejo el Move   http://www.movescount.com/moves/move21259384



DÍA SIGUIENTE: Comparto impresiones con un compañero alemán, hablamos que a mucha gente nos pasó lo mismo, subestimar la dureza de esta Maratón (la más dura que he corrido).

Recomiendo visitar Akrópolis, Templo Zeus Olímpico, Arco de Adriano, Ágora, Monastiràki, Estadio Panathinaïkós, Jardines Nacionales, barrio de Plaka…

Los griegos son gente ambale, entrañable y dispuesta ayudar al turista extranjero.

CONCLUSIÓN: Esta maratón me ha enseñado lo que es la Maratón; dada su dureza tenía que haberme puesto de objetivo 3:15, pero aunque me equivoqué también fui fiel a mí mismo. Prefiero ser derrotado, que cobarde. Ahora un tiempo corto de descanso y a seguir planificando el futuro. La próxima …. Londres

Efjaristò Atenas…..

lunes, 7 de octubre de 2013

Iª EDICIÓN MEDIA MARATÓN MONUMENTAL DE ÁVILA

El 4 de octubre se iniciaba otro fin de semana de turismo, carrera y reencuentro con mis amigos David Y Rubén del foro Mapoma. Efectivamente, correríamos la Media Maratón del Chuletón, quiero decir la Media Maratón Monumental de Ávila. Además, este viaje no lo hacía sólo, me acompañaba mi novia Leyre, con lo que el finde iba a ser mucho más divertido y agradable.

El viernes por la noche, llegamos al hotel donde nos hospedábamos, el Cuatro Postes (hotel de la organización); y decidimos ir a cenar a Ávila. En Ávila, nos dirigimos a la calle San Segundo, cerca del arco de San Vicente, calle de referencia gastronómica. Cenamos unas patatas revolconas y unas minihamburguesas de ternera de Ávila en el bar Alavirulé , siempre acompañadas de cañas. Tras acabar con estas jugosas hamburguesas, cruzamos la calle y rematamos la noche en la bodeguita San Segundo. Cañas y una tostada de solomillo de ternera con foie y manzana caramelizada (impresionante).

El sábado, turisteo, murallas, subidas, bajadas, adoquines… es decir, calentando gemelos. A destacar, iglesia San Vicente, visita murallas, catedral y visita  reliquias Santa Teresa.
 
                                                              Iglesia de San Vicente
 
Esta vez comemos, en la Casa de Postas (en la calle San Segundo), y mientras lo hacíamos, me dice Leyre, “ese debe de correr también mañana”, me giro y..”Coño, es Javi Guerra”. Le explico a Leyre quien es y comparto unas palabras con él (muy majo y cercano).

Después de comer y hablar sobre como son los atletas de cercanos, que diferencia con otros deportistas, vamos al hotel a por el dorsal y esperar la llegada de David Cordonié´s family ( David, Elena su mujer y Fernando su hijo). Cenamos en un italiano, Trattoria Roberto, y después tras una agradable velada , al hotel a dormir y esperar a la carrera.
 
                                                                 Los Cuatro Postes
 

DÍA DE LA CARRERA: Después de desayunar con David, nos encontramos con Aaron (compañero de curro de David), Rubén (León de Plasencia), Javi (amigo de Rubén) en la puerta del hotel. Calentamos y nos ponemos en la salida.

                                     
                                                                   Foto de la salida


Mi objetivo de la carrera, era hacer un rodaje sobre 1:30 y más viendo el día anterior una parte del recorrido, sube y baja y adoquines a discreción. En la salida, se me bloquea el reloj, sí el gps Suunto que tan cojonudo era jaja, decido seguir al grupo de 1:30 y correr por sensaciones (como los grandes). En el kilómetro 5, salto del grupo, porque no me gusta correr en carrera en grupos numerosos y comienzo mi remontada. No sé si en el Km 8 o así, diviso subiendo la cuesta de la muralla, un grupete donde destaca el León de Plasencia (Rubén) , decido unirme y tirar con ellos toda la carrera. Un placer correr contigo Rubén, como te ganas a la gente jaja. En el Km 17 o así, lo más bonito del día, en una curva cerrada, decido acortarla (cosa que nunca hago) para que Rubén no se coma un bordillo y encima me tengo que oir su amenaza de hacerlo público en el foro, jaja que crack. Km 19 ligera pajarilla, que domino hasta el 20, donde comienza vertiginoso descenso hasta la meta... Al final 1:27:05, muy contento, puesto 73.

 
                                                               Descenso hasta meta



                                                            En meta con Rubén

 
Después de la carrera, al hotel para gozar de la merecida ducha y recoger las maletas.
 
                                                                      A la duchaaaa...


La comida la realizamos en el Restaurante Tres Siglos, cruzándonos unas judías de el Barco, chuletón de Ávila de 0.5 kg , postre y café. Nos despedimos, esperando vernos pronto y al coche de vuelta.


                            
                                                          Comida en los Tres Siglos


Pues no, de vuelta no, porque paramos en Las Rozas Village (vaya montaje) para hacer unas compras. A las 23:30 llegaba a casa y a las 00:00 me metía en la cama….


CONCLUSIÓN: La Iª Edición de la Media Maratón Monumental de Ávila, no ha defraudado. Gran organización, buen trato al corredor, un recorrido de dureza media , subes y bajas con adoquines, eso sí, de gran belleza. Gran animación y mejor tercer tiempo. Vaya lujo de compañeros y amigos.. A preparar la próxima...

viernes, 27 de septiembre de 2013

EL ATLETA



 Directores: Davey Frankel, Rasselas Lakew
Año: 2009

                                     
La película narra la vida del primer africano que ganó una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, Abebe Bikila. No voy a entrar en aspectos técnicos de la película, porque realmente no soy un entendido, pero sí os contaré lo que me ha transmitido esta película. Me esperaba encontrar una película que contara de forma edulcorada la vida de Bikila, sus éxitos, sus entrenamientos por Etiopía, su gloria… y no es lo que me he encontrado.
La película dibuja la situación política en la que se encontraba Etiopía (posguerra contra la Italia de Mussolini), y como un soldado de la guardia Imperial etíope (Abebe) consigue conquistar en Roma en 1960, contra todo pronóstico, la gloria olímpica. Cómo bien dice la portada de la película, se necesitó un sólo soldado etíope, para conquistar Roma. 


                                                          Maratón de Roma 1960


Pero, esta película, nos enseña el lado oscuro, diría que agrio de la vida de Bikila. No creo que llegara a tener una satisfacción plena con los éxitos logrados, quizás por la situación que vivía su familia y su país. En ninguna carrera se le atisba una sonrisa, en contraposición con el que sería su heredero, unas décadas después,  Haile Gebrselassie.
Destacaría de la película la gran riqueza de documentación visual, así como, la crudeza de una vida, que pese a los logros conseguidos no fue plena. Inconscientemente, me recordó la dura vida de Zatopek.
Lo curioso, es que consiguió ganar las dos maratones más importantes, las de una Olimpiada, superando importantes dificultades. En Roma , tuvo que correr descalzo, ya que las zapatillas que le suministraron le iban pequeñas. En Tokio, consiguió recuperarse de una intervención de apendicitis que le habían realizado 6 semanas antes. Contra lo que no pudo, fue con la adaptación a correr en altura que experimentó en el  Maratón de la Olimpiada de México en 1968, obligándole a la retirada en el kilómetro 17. 


                                                            Maratón de Tokio 1964


En 1969, sufrió un accidente de tráfico que le dejó parapléjico, y le separó de lo que más feliz le hacía… Correr. En 1973, a la edad de 41 años, Abebe Bikila murió a causa de una hemorragia cerebral.

Para la posteridad quedará su frase “Los hombres de éxito conocen la tragedia. Fue la voluntad de Dios que ganase en los Juegos Olímpicos, y fue la voluntad de Dios que tuviera mi accidente. Acepto esas victorias y acepto esta tragedia. Tengo que aceptar ambas circunstancias como hechos de la vida y vivir feliz".


Palmarés de Abebe Bikila:   -  Campeón Olímpico Maratón Roma 1960  Tiempo: 2:15:16
                                           -  Campeón Olímpico Maratón Tokio 1964  Tiempo: 2:12:11

martes, 10 de septiembre de 2013

BATALLA DE MARATÓN 490 A.C.

La disputa entre griegos y persas comienza en el siglo VI a.C, cuando los persas ponen bajo su protección al tirano Hipias, expulsado de Atenas. En el siglo V a.C. el imperio persa se extendía desde el río Indo hasta las costas del Mediterráneo comprendiendo las actuales Turquía, Oriente próximo, Asia central, Irán, Afganistán y Pakistán. En aquella época el mundo se dividía entre el inmenso imperio persa gobernado por Darío, y las ciudades-estado griegas (polis) , independientes entre sí y que poseían un gran desarrollo cultural y económico. Entre ambas, las colonias griegas emplazadas en Asia Menor, que conservaban la tradición helena, pero estaban bajo el dominio persa.
En el año 499 a.C., ante el descontento social y económico, se inicia la sublevación de la colonias situadas en la frontera occidental del imperio persa. La primera que inicia la rebelión es la colonia de Mileto , situada en Jonia ( de ahí el nombre de guerras jónicas), añadiéndose después las colonias de Éfeso y Eretria. Atenas decide apoyar la rebelión, no así la ciudad-estado de Esparta. Aunque inicialmente los persas se ven sorprendidos, pronto reaccionan y ante las diferencias y desaveniencias de las colonias consiguen sofocar la rebelión. Tras la toma de Mileto (494 a.C.), los persas recuperan sus posiciones y vencen a los jonios. En el 493 a.C., salvo las ciudades de Atenas y Esparta,  todas las ciudades griegas se someten al dominio del imperio persa.
En el año 492 a.C., Darío I, como venganza al apoyo ejercido de Atenas a las colonias, envía sus tropas para la conquista de la Grecia continental, dando inicio a las guerras médicas (los griegos denominaban medos a los persas).
Darío, manda una flota de 200 barcos, comandados por su sobrino Artafernes, y un ejército de 25000 soldados al mando de Datis con el firme próposito de conquistar Atenas. En el 490 a.C., tras la conquista de la isla de Eubea, los persas desembarcan en la costa oriental, a unos 40 kilómetros al noroeste de Atenas, en la llanura de Maratón. Los persas estaban confiados de conseguir una victoria fácil, pensando que los griegos huirían o si se enfrantaban a ellos, dada su superioridad numérica, sucumbirían rápidamente.
Mientras Milcíades marcha con su ejército ateniense hacia Maratón, Atenas manda a su mejor corredor profesional (hemerodromos) Filípides, para solicitar ayuda a su enemigo Esparta, para aliarse en un bando común contra el ejército persa. Filípides recorre la distancia que une Atenas a Esparta, 246 kilómetros, en menos de dos días (según narra Herodoto, recorre la distancia animado por una visión mística del dios Pan, llegando a Esparta  “ el día después de salir de Atenas” ). La actual carrera Sparthalon conmemora esta gesta, en la que se recorren los 246 kilómetros en un plazo máximo de 36 horas.
 
 

Esparta, decidió ayudar a Atenas, pero esta ayuda se demoró una semana debido a la realización de unas fiestas/actos religiosos.
Una vez llegados a Maratón,  los atenienses comandados por diez generales, destacando Milcíades y Calímaco, se posicionaron al oeste de la llanura, donde dominaban la ruta de montaña que unía Maratón con Atenas. Se alinearon unos 11000 guerreros atenienses (hoplitas) frente a 25000 persas (caballería, infantería y los temibles arqueros), comandados por Datis. Los atenienses decidieron esperar a la llegada de los refuerzos espartanos (que no llegarían a tiempo) y por su parte Datis, esperaba que en Atenas hubiera una sublevación favorable a la reinstauración de la tiranía. Datis comete el error que cambiaría el rumbo de esta batalla, ya que decide dividir sus tropas. Embarca a la caballería  para que se dirigiera a la bahía de Falero (puerto de Atenas), para provocar la sublevación de Atenas.


                                                  
                                                         Llanura de Maratón

Milcíades, no decide mandar tropas de ayuda para proteger a Atenas, y ataca a la infantería persa de inmediato. Como la infantería persa adopta una formación de ataque que cubría más de kilómetro y medio, Milcíades decide atacar por los flancos (el ejército persa solía colocar a sus mejores hombres en la línea media), debilitando su propia línea media. Para evitar la eficacia de los arqueros persas, Milcíades ordena a sus soldados acelerar la marcha y lanzarse a la carrera para recorrer los metros que les separaban de los persas lo más rápidamente posible. De ahí, posiblemente nace la expresión “paso ligero”. Esta carga constituyó una novedad en la táctica militar y se pudo realizar porque los griegos recibían una buena educación, donde se incluía la práctica de deporte.
 
 
Hubo un choque brutal de ambos ejércitos, y los persas al no contar con la caballería, no podían castigar los flancos del ejército griego. Además, en el cuerpo a cuerpo, se mostraban más eficaces las fuertes armaduras y largas lanzas de los atenienses que las cortas espadas de los persas. Cuando los flancos atenienses pudieron con los flancos persas, se produjo un efecto de succión que hizo que los persas acabaran rodeados y perdieran esta batalla. Datis ordenó la retirada de sus hombres a los barcos, los atenienses les persiguieron hasta la orilla, matando a un gran número de persas.
 

                                                 Choque entre ejército ateniense y persa
 
A pesar de haber ganado la batalla, el peligro continuaba, ya que si los persas llegaban antes a Atenas, los ciudadanos pensarían que se había perdido la batalla y se rendirían, así que Milcíades decide mandar a uno de sus correos para que recorriera los 42 kilómetros que separan Maratón de Atenas , lo más rápido posible, y así informar de la victoria ateniense. No queda claro quien es el correo que realiza esa distancia, aunque pudiera ser el correo llamado Tersipo, quien lo realizara en un tiempo aproximado de 2 horas ( el historiador Herodoto documenta la hazaña de Filípides que recorrió la distancia comprendida de Atenas a Esparta en 2 días). Que muriera tras dar el aviso de la victoria ateniense está en entredicho.

Plutarco, en su ensayo A la gloria de Atenas, narra como tras la batalla de Maratón los persas consiguieron rehacer su ejército y tras vencer a los espartanos en la batalla de las Termópilas, llegaron hasta las puertas de Atenas….pero eso es otra historia.

 Bibliografía:
1.- Maratón. Christian Cameron. Editorial Bóveda. 2011.
2.- Las grandes batallas de la Historia. The History Channel. 2011.

 

 

martes, 6 de agosto de 2013

ESPARTACO EL GLADIADOR







AUTOR: BEN KANE

EDITORIAL: EDICIONES B, 2013
Nº PÁGINAS: 532

 

 
 
 
 
 Ben Kane, keniata de nacimiento e irlandés de adopción, decidió abandonar su profesión de veterinario, para dar rienda suelta a su pasión por viajar y por la historia antigua, en especial, la historia de Roma. Anteriormente a este Espartaco, ha escrito La legión olvidada, El águila de plata, Camino a Roma y Aníbal, todos ellos con gran aceptación entre los fans de la novela histórica.
Espartaco El Gladiador, relata la historia del guerrero tracio que pasó de luchar para las legiones romanas, a ser vendido como gladiador a un lanista de Capúa. La vida en el ludus, cómo se gesta la rebelión, las batallas contra las legiones romanas, y sobretodo la relación con los otros líderes de la rebelión, marcan el devenir de esta historia. Aunque la historia y el desenlace sea conocido, la forma en la que está escrito atrapa al lector y hace que sea un libro de fácil lectura. La secuela a Espartaco el Gladiador, ya ha sido escrita por Ben Kane y está pendiente de ser traducido al español, bajo el título de  Espartaco la Rebelión.

Sería injusto hablar de este libro y no mencionar el original, escrito en 1951 por Howard Fast y que se convirtió en un alegato de la libertad individual y colectiva, lo que le costó ser perseguido durante el “macarthismo”, ser encarcelado durante tres meses por desacato y ver como sus libros fueron retirados de las bibliotecas públicas.
Posteriormente, en 1960, el genio Stanley Kubrick, dirigiría la película Espartaco, que encumbraría a Kirk Douglas, y que sería condecorada con 4 premios Oscar.

Espartaco, es sinónimo de la búsqueda de la Libertad a partir de la Lucha; dos conceptos vitales para el hombre, que van intrínsecamente unidos.

domingo, 4 de agosto de 2013

ULTRAMARATÓN CALCENADA 2013


Esta crónica no va dirigida a aportar datos técnicos, porcentajes y ritmos; sino dirigida a contar mis sensaciones en este reto. Y el reto era el siguiente:
 
 

No tomo conciencia de dónde me había metido hasta el día de antes, cuando me pongo a preparar todo lo que me tenía que llevar para la Calcenada 2013.





Encima, cometí el error de no alargar las vacaciones , así que me tocaba, ir a trabajar por la mañana y de ahí coger el coche , y con mi amigo Iván (cómplice de este reto); ir hasta Calcena ( a 1 hora y 30min) antes de que cerraran el lugar donde debíamos dejar las mochilas de apoyo. Decidimos correr sin mochila, ya que aunque la Calcenada es una prueba de ultraresistencia de 104 kms, hay avituallamientos cada 5-7 kms, y en varios de ellos dejas mochilas de apoyo; esto ha provocado que la organización de la UTMB haya decidido rebajar de 3 a 2 los puntos otorgados debido al número de avituallamientos que impide considerar a la Calcenada una prueba de semiautonomía.

Dejamos las mochilas a las 17:00 y como teníamos cuatro horas hasta la salida,  nos fuimos al albergue del pueblo a tomar un café y merendar. Y es aquí, donde tomas conciencia de la suerte que tenemos de realizar este maravilloso deporte, ya que entorno a una mesa, nos juntamos gente de Madrid, Andalucía, Cataluña, Asturias y de Zaragoza. Compartimos experiencias, en nuestro caso, nos dedicamos a escuchar , ya que en esto del Ultramaratón eramos “vírgenes”…
Se acercaba la hora de la salida (21:00) nos fuimos a envadurnar de vaselina, cambiarnos y a esperar el chupinazo de nuestro bautismo como Ultramaratonianos. En la línea de salida lo primero que nos llama la atención es que somos de los pocos que no llevamos mochila ( miro a Iván con la sensación de , vaya cagada, bien empezamos), y esta sensación se acrecenta cuando alguien de la organización nos avisa que en el Km 30 aproximadamente iba a haber descenso brusco de la temperatura…. Y como es verano quien lleva cortavientos?, pues todos en sus mochilas menos nosotros… Da igual nos pondremos camiseta encima cuando llegue el momento.

21:00 Tª: 30º …. 3, 2, 1 …Zass Pumm comienza la carrera, la gente sale volada, siento por primera vez en mi vida , lo que es ir el último en una carrera, con el coche escoba detrás de nosotros. Íbamos a ritmo de 6:30 – 7:00 el km., con qué titanes estábamos compitiendo?  Nosotros vamos a acabar y contarlo, que no lo cuenten por nosotros , me dice Iván y seguimos con nuestro trote. Lo bueno de estas carreras es que es fácil hacer grupitos , hablar , conocerse, compartir experiencia; no como en el maratón que se habla menos debido al alto ritmo.
En el Km 20, el primer susto, Iván me avisa que se resiente de su lesión lumbar que se produjo hace una semana ( qué mérito tienes tío), decidimos bajar ritmo , caminar y esperar a llegar al siguiente avituallamiento y tomar un Antiinflamatorio milagroso. Aunque le animo, no tenía todas conmigo de que llegaría al final, él me insiste que me vaya, yo tenía claro que este reto lo habíamos preparado juntos y que teníamos que llegar los dos.

Van pasando los kilómetros, Iván se va encontrando mejor, yo sinceramente me encontraba mejor de lo que pensaba. Vamos a adelantando a andarines (habían salido a las 18h) y a corredores. Es un corredor desconocido (gracias, aunque luego no coincidiéramos), el que nos advierte en que km nos teníamos que poner la doble camiseta, para no sufrir la temida hipotermia. En los avituallamientos “sencillos” cada 5-7 kms tomábamos agua, aquarius y algún plátano y en los avituallamientos donde estaban las mochilas (km 20, 40,60 y 80), tomábamos powerade, bocata pequeño de jamón (si lo descubren los americanos tiene nueva sustancia dopante), y plátano o barrita.

Por fin , llegamos al km 52 (mitad de la prueba) y salvo los problemas iniciales de Iván llegamos enteros, por cierto, el frontal que he utilizado (Led Senser) es la leche. Mentalmente, vamos pensando de 10 en 10 kms, aunque sabíamos que la clave era llegar al 80, si llegábamos ahí, terminaríamos… Vamos adelantando a gente y como es una prueba en la que se corre y se anda, no sabíamos si eran “corredores” o “andarines”…Eso sí, todo los compañeros nos animábamos ( qué gozada de deporte).
Llegamos al kilómetro 80 (Talamantes), último avituallamiento “mochilero”, dejamos por fin los frontales; bocatica de jamón y a terminar…aunque quedaba lo peor.
Sabíamos que del km 80 al 90 afrontábamos la Tonda, un “repecho” con porcentajes de entre el 17% al 19%; que con lo que llevábamos encima podía marcar nuestro éxito o fracaso. Pues como dice la frase “todo gran viaje se inicia con un primer paso”, eso hicimos, bajar la cabeza al suelo, manos a los muslos y paso a paso subir la Tonda. Al coronar, sòlo nos quedaba bajar durante 5-7 kms y luego desembocar al asfalto que nos iba a llevar a la gloria. Iván, en ese km 90 me dice que a partir de ahí , él sabía que iba a llegar, y que yo me diera el capricho de subir el ritmo.

Tras coronar decido, como me veía fuerte, tirarme cuesta abajo, a unos ritmos de 5:00 a 5:20 el km, cuando de media llevábamos 8 minutos el km. Tras la bajada, que era de dificultad técnica media, llego al asfalto y es ahí, donde me reencuentro con las sensaciones del buen maratoniano… Me pongo a tirar como si no hubiera un mañana, ritmo de 4:45 y 5:00 por minuto, adelanto corredores y a alguna bici, ya que picaba para arriba esos kms, y me dispongo a llegar a meta entre vítores de los espectadores… Al final paro el crono en 13 horas 19 minutos y 26 segundos, promedio de 7:54 el kilómetro. Ya lo he logrado, tenía que estar eufórico , verdad? Pues no me siento así, no es comparable a la sensación de terminar el Maratón, me doy cuenta que posiblemente, no habrá más Ultras.

Tras ducharme, coincido con mi amigo y compañero de reto Iván.. y nos fundimos en un abrazo muy bonito.

CONCLUSIONES: 1.- La Calcenada cuenta con un nivel organizativo superior, con unos voluntarios de todas las edades que se merecen un 10.
2.- Como Ultra la preparación, para mí, ha sido muy dura, muchos kms a ritmos bajos…no he disfrutado preparándola y si la he corrido era porque el reto era compartido y porque era este verano o nunca.

3.- Por último, qué ganas de volver a coger el chip de la Maratón, volver a entrenar y disfrutar. Próximo reto, Maratón de Atenas noviembre 2013. Objetivo: acercarme a 3 horas 05 minutos.