El fin de semana del 16 de octubre se celebraba una nueva edición de las X millas de Olite. Una carrera, que desde que la corriera el año pasado, se ha convertido en una fija en mi calendario. Una carrera diferente, por la distancia, con un recorrido nada suave y con un gran sentimiento de concordia. Además, me acompañaba mi fiel escudera Leyre, ya que tras la carrera iríamos al Santuario de las Migas, Ujué.
El recorrido, 10 millas (16046 metros aprox.), discurre por caminos y viñas, con 9 kilómetros de subida y 7 de bajada con falsos llanos.
La localidad, Olite, espectacular con su castillo y siempre con una gran animación.
Este año, me pareció ver menos corredores, pero con bastante calidad. Mi objetivo era, mejorar la marca del año pasado e intentar acabar entre los 15 primeros.
Se da la salida, los primeros metros discurren por el pueblo. Salida rápida, la gente acelera. Como uno se va conociendo intenta colocarse bien y no quemarse mucho los dos primeros kilómetros. Aún así, marco 3:35 el primero y 3:40 el segundo. Iba algo más rápido de lo previsto, contando que ahora tocaba empezar los sube-bajas y había que reservar.
La mayoría de la carrera me voy encontrando bien , no consigo hacer grupo. Se me pega un corredor, digo se pega porque "chupó" rueda durante unos cuantos kilómetros y ni siquiera dio un relevo o medió palabra (no le dije nada, pero esa actitud no me gusta). Un par de corredores a 150 metros por delante de mí, y debíamos ir a un ritmo parecido porque no conseguí darles caza. Voy marcando ritmos de 3:45 en llano y 3:55-4:00 en las subidas.
La idea era en las últimas dos millas intentar apretar y rascar segundos al reloj e intentar coger a los de adelante. Mi "amigo"detrás. Es él, el que sin mediar palabra acelera el ritmo y se va hacia delante. Ay si me hubieras dado algún relevo cuando daba el viento de cara. Me voy a por él, pero no enlazo. Las piernas flaquean, el esfuerzo subiendo ha causado mella. Cazo a un corredor del Club Ardoi de Pamplona, le insto a pegarse, pero me dice que va agotado. Mi "amigo" por delante y no puedo darle caza.
Últimos centenares de metros , me acerco , pero no le cojo. Entra 5 segundos antes que yo.
Entro con un tiempo de 1:02:06 y puesto 14. Muy contento, aún así choco una palmada con "mi amigo", no le digo nada. He bajado 1 minuto y 32 segundos respecto al año anterior, inesperado bajar tanto.
Y después de la carrera, a disfrutar de las migas y las costillicas asadas al sarmiento...
Experiencias: Nacho Gómez, edición XXXI en 2013
Abrimos una nueva categoría con lo que creemos es una aportación
única y fundamental para entender esta carrera, la experiencia de los
que ya han participado.
Nuestra intención es que todos los corredores tengan la oportunidad de descubrir esta maratón tan especial, y qué mejor manera que acudir a aquellos que ya saben lo que es vivirla desde dentro.
Cada corredor que participe en esta sección responderá a las mismas preguntas que los demás para que podamos ver los distintos puntos de vista de cada uno sobre las mismas cuestiones.
En esta ocasión hemos hablado con Nacho Gómez, autor de zancadasylibros.blogspot.com.es, que participó en el año 2013 y que escribió una emotiva y certera crónica en su blog. Puedes leerla aquí. Le agradecemos su ayuda y atención y sobre todo, que siga disfrutando y consiga su ansiada meta en el maratón.
¿Por qué motivos decidiste participar en esta prueba?
¿Cuál es la mejor parte del recorrido?
¿Y la peor?
¿Qué sensación tuviste al llegar al estadio Panathinaikó?
¿Qué recuerdos de la carrera te quedan después del paso del tiempo?
¿Qué te pareció Atenas?
Teniendo en cuenta la organización, el recorrido, la animación, el entorno… ¿Qué nota le pondrías?
¿Añadirías algo más a lo que nos has contado?
Nuestra intención es que todos los corredores tengan la oportunidad de descubrir esta maratón tan especial, y qué mejor manera que acudir a aquellos que ya saben lo que es vivirla desde dentro.
Cada corredor que participe en esta sección responderá a las mismas preguntas que los demás para que podamos ver los distintos puntos de vista de cada uno sobre las mismas cuestiones.
En esta ocasión hemos hablado con Nacho Gómez, autor de zancadasylibros.blogspot.com.es, que participó en el año 2013 y que escribió una emotiva y certera crónica en su blog. Puedes leerla aquí. Le agradecemos su ayuda y atención y sobre todo, que siga disfrutando y consiga su ansiada meta en el maratón.
¿En qué edición participaste del Maratón de Atenas?
Participé en la Edición número XXXI de la Maratón, correspondiente al año 2013.
Dos motivos me impulsaron a correr en
Atenas. Soy un enamorado de correr y de la Historia. Ese mismo año corrí
en Roma (también obligada carrera que hay que correr) y en Atenas.
Partiendo que es un circuito durísimo, y
que sufrí como nunca he sufrido, guardo un recuerdo buenísimo de la
carrera. La salida espectacular, pasar por el túmulo que homenajea a los
muertos en la batalla, todo el recorrido con gente a los lados de la
carretera regalándote su aplauso y ramitas de olivo y por supuesto, el
final en el Estadio, que es sobrecogedor.
Desde que dejas la llanura de Maratón
hasta el kilómetro 32 aproximadamente. Durísimo. Recomiendo a los que se
enfrenten a esta maratón, que hagan mucho trabajo previo de
fortalecimiento de cuádriceps. Además, de que no vayan con el
pensamiento de mejorar marca, claro.
La gente debe vivir esta carrera desde que aterriza en Atenas. No sólo es una carrera, es Historia.
Sinceramente, y tras lo mal que lo pasé
durante la carrera, el sentimiento fue de gloria. He participado en más
maratones, pero aún recuerdo ese último kilómetro. Ir literalmente
vacío, última bajada, vas oyendo un rumor, metro a metro, zancada a
zancada ese rumor va creciendo, giras a la izquierda y el Estadio te
recibe con un griterío que en mi vida había experimentado. Una sensación
mágica.
Unos recuerdos muy íntimos. Si cada
maratón tiene los suyos, desde luego hay un antes y un después de esta
maratón. La salida, con la llama olímpica, calentamiento previo en las
pistas de Atletismo con los que van a ganar seguramente la carrera, la
carrera en sí, el público… En fin, una carrera que aunque no es para
hacer marca, es para sentirla.
Atenas forma parte de nuestra cultura, y
como tal tenemos la obligación “moral” de visitarla. Si además de esto,
añades la calidez del pueblo griego, desde luego es un lugar que no
podemos dejar de ir a conocerlo. Lugares que no deben dejar de verse:
Akrópolis, Templo Zeus Olímpico, Arco de Adriano, Ágora, Monastiràki,
Estadio Panathinaikó, Jardines Nacionales, barrio de Plaka.
¿Visitaste otros lugares de Grecia?
En esta ocasión no.
Partiendo de la base que iba convencido a
vivir esta experiencia, le pondría un 8/10. Quizás mejoraría las
instalaciones de la salida, por lo demás, ninguna queja.
Añadiría que la gente debe vivir esta carrera desde que aterriza en Atenas. No sólo es una carrera, es Historia.








