Hay imágenes que lo dicen todo, como ésta… En el lado izquierdo ALEGRÍA, en la derecha DERROTA. Así me sentí hace 5 meses, derrotado, con ganas de dejarlo, sabedor que la distancia había acabado conmigo. Esa sensación, duró varios días. Pero no hay mejor cicatrizante que el tiempo. Me di ese tiempo, MI TIEMPO.
La gente de mi alrededor me animaba, creo que nunca
me vieron tan tocado. Todo ese ruido de ánimos los convertí en silencio. Algo
fallaba y no sé qué era. A los días volví a calzarme las zapatillas y salí a
correr sin rumbo y sin ritmo
establecido. En esa salida volví a encontrarme. Cambiaría la forma de entrenar
y sobre todo, la cabeza.
Estudié un nuevo sistema de entrenamiento, las
tiradas las conservaría igual, pero cambiaría la forma de realizar las series y
potenciaría más los abdominales inferiores. . Basándome en el reutilizamiento
del ácido láctico mediante el ciclo de Cori he ido ajustando progresivamente
mis series. El resultado, una mejora espectacular tanto en el ritmo basal como
en la velocidad punta.
A 13 días de la nueva batalla (Sevilla) me noto
preparado y sobre todo, TRANQUILO.
El objetivo, mi sueño, bajar de la barrera de 3 horas. Para ello, saldré a un ritmo de 4:10-4:12 el kilómetro. Luego la maratón saldrá como salga, pero desde luego, me enfrento a ella con más armas. Serán suficientes?....
El objetivo, mi sueño, bajar de la barrera de 3 horas. Para ello, saldré a un ritmo de 4:10-4:12 el kilómetro. Luego la maratón saldrá como salga, pero desde luego, me enfrento a ella con más armas. Serán suficientes?....










