martes, 12 de mayo de 2015

HOZ DE HUÉCAR 2015

El domingo 10 de mayo se celebró la carrera de la Hoz de Huécar de Cuenca. Esta carrera sirve además, para dirimir el Campeonato de España de Personal Sanitario (Medicina, Enfermería y Farmacia). El año pasado asistí y conseguí un puesto global de 64 y 3 en dicho Campeonato. 
El trazado mide unos 15 kilómetros aproximadamente y discurre por dicha hoz. Un trazado que se podría dividir en tres zonas : 1º.- unos 2 kilómetros “llanos” , 2º.- 9 kilómetros de subida (hasta el 11 aproximadamente), y 3º.- 3-4 kilómetros de bajada.




Llegaba menos fino que el año pasado, debido a que llevo menos kilómetros (se celebró más tarde) y además, venía de estar una semana de vacaciones que acababan en Cuenca y no me había puesto las zapatillas. Así que, el desenlace era incierto. El objetivo, disfrutar, salir a buen ritmo, dejar pasar la subida y luego intentar rematar al final de carrera.


DÍA DE LA CARRERA: La carrera comenzaba a las 10:00 y como era de esperar, mucho calor. Desayuno con mi escudera Leyre, me hace las fotos de rigor, me desea suerte y al lío. Me coloco en la salida, ajusto gps y siento lo que nunca había sentido antes de una carrera, NADA. El espíritu competitivo y la chispa me habían abandonado, creo que como castigo por llevar una semana de descanso…. Pistoletazo y  a dar gas… Me dejo ir entre la multitud y sorprendentemente, marco el primer kilómetro en 3:28, pienso "echa el freno, que aún tendrás que andar en la subida". El siguiente kilómetro antes de iniciar la subida me lo tomo con más calma, marco 4:01. Giramos a la derecha e iniciamos la subida tendida. Me coloco en un grupito de 4 y vamos subiendo. Kilómetro 3 en 3:58; 4 en 4:14 y 5 en 3:58. Paso el 5 en 19:44. De momento, sudando normal y contento, sin muchos apuros.
Las rampas se empiezan a hacer algo más duras y marco 4:14 en el 6 y 4:14 en el 7. Me doy cuenta cuánto vale la experiencia y saber dosificar, sobretodo subiendo.
Los siguientes 2 kilómetros son los de más porcentaje y marco 4:39 en el 8 y 4:56 en el 9.

En este último kilómetro, me he visto más justo, me he dejado ir un poco, pensando que en el siguiente kilómetro y medio se iniciaba la bajada y había que darlo todo.


El kilómetro 10 lo paso en 41:59, marcando el parcial en 4:13. Se inicia la bajada hacia Cuenca, paso el 11 en 3:53 y el 12 en 4:05.
Uno de los momentos más bonitos es cuando pasas por la Plaza Mayor dejando la Catedral a la izquierda y con una inmensidad de gente en las terracitas y de pie, animando sin parar. Paso el 13 en 4:01.


Kilómetro 14, de pendiente más acusado teniendo cuidado con las curvas y los adoquines, marco 3:20. Últimos centenares de metros, con Cuenca animando sin parar, curva a izquierda, curva a derecha y recta final en subida, esprinto hasta la muerte y llego. Paro el crono en 01:00:25, 30 segundos más que el año anterior. Ahora sí me encuentro contento y vacío…
Esperamos a las clasificaciones a ver si por casualidad tocaba subir al cajón y así es, puesto 62 general y 3 de Sanitarios.



Reflexión: como he ido cambiando, antes mataba por rebajar un segundo al crono y disfrutaba menos de las carreras. Ahora, me noto un corredor más maduro y sobretodo, más seguro y regular.
De toda la carrera, no me quedo con el pódium, me quedo con la gente y sobretodo, con el hecho de conocer a uno de mis blogueros de referencia… A mi tocayo Nacho (Aúpa Nacho), un crack como atleta y sobre todo, lo más importante , como persona. Qué gran placer conocerte y  tendremos que juntarnos en alguna carrera y echarnos los gin tonics previos.
Próxima estación, Media Maratón de la Reconquista, donde nunca he corrido y además, tiene el aliciente que me junto con otro grande, Rubén Gorilo.




jueves, 16 de abril de 2015

MARATÓN DE PARIS 2015



El domingo 12 de abril, tenía en París, cita con la Maratón. Me la habían recomendado por su bellísimo recorrido, por su organización y por el ambiente que se vivía, ya que más de 50000 almas correríamos juntas. Llegaba a mi décima maratón, muy tranquilo y sereno, con menos kilómetros que otros años, pero con la sensación de que habían sido de más calidad. Mi objetivo, como en las últimas, intentar bajar de las 3 horas, pero sobretodo disfrutar de cada zancada e intentar ganarme a la maratón.


El viaje lo realizo con mi amigo Carlos, y posteriormente, se incorporaría al grupo Víctor. Lo empezamos con sobresalto, ya que el día de antes de coger el vuelo, nos enteramos que los controladores aéreos franceses están de huelga. Así que, cambio de itinerario y realizamos el viaje Zaragoza-Barcelona-París en tren AVE y TGV. Un total de casi 8 horas.
Llegamos el jueves a París, cogemos el metro para el hotel y a descansar. El hotel es el Saint- Anne Louvre, de tres estrellas, situado en el centro y cerca de la avenida de la Ópera y de la vía Rivoli. No es barato, pero la verdad, que buena localización y buena atención.
El viernes, vamos a la feria a por los dorsales, y ya nos llama la atención el calor que hace (cerca de 18-20º), nos viene a la cabeza el domingo, y rezamos para que baje la temperatura. 


La feria muy bien organizada, ni una cola hicimos y con stands con buen material. En el stand de Errea, saludo al gran Juan Carlos Pradas, ultrafondista y Spartatleta, que me da ánimos y me desea suerte.
Ese mismo viernes, empiezo a sentir una sensación de escalofrío y cansancio. Me preocupo pensando en un posible proceso viral y espero que este contratiempo no me condicione la maratón.
El sábado se incorpora nuestro amigo Víctor a la expedición. Trote matutino bien abrigado. Sensación de cansancio y quemazón en la garganta. Empiezo a tomar paracetamol y por la noche tocaría embadurnarse con Vicks vaporub. Día de reflexión y cena de conjura. 



DÍA DE LA CARRERA: Nos levantamos temprano, no me encuentro mal, sensación de pesadez. En ese momento, no tenía ni idea cómo reaccionaría mi cuerpo. Intentaba pensar en positivo, “si tuviera una lesión muscular sería peor”. Pienso en disfrutar, salir a ritmo y si tengo que bajar, pues bajo. Fotos de rigor en la línea de salida. París es una fiesta y estoy feliz. 


Nuestro cajón era el sub 3 y como la salida es a oleadas nos toca hacerlo a las 8:47. Temperatura agradable, pero un poco superior de lo que preveíamos.
Pistoletazo para nuestro cajón, salida ordenada, a mi cabeza viene la salida de Londres y los zigzag que tuve que hacer.
Primeros 5 kilómetros a ritmo, marco 21:21. Campos Elíseos, plaza de la Concordia y de la Bastilla. Espectacular. Voy cómodo, lo mejor es que me encuentro y saludo al gran José Antonio Redolat.
Del 5 al 10, empiezo a sudar, raro en mí en esos kilómetros,  no sé si se debe al virus o a la temperatura, decido no pensar y continuar gozando de cada zancada. El 10 lo paso en 42:19 ( km 5-10 en 20:58). Primer gel. Me concentro en el ambiente y en la técnica de carrera. El público anima mucho y no faltan las bandas de música. En el 15 marco 1:03:32 (10-15 km: 21:13).
Entramos en el Bosque de Vincennes y nos dirigimos a la media maratón. La paso en 1:29:09 con buenas sensaciones, sin fatiga. Tomo mi segundo gel. Los avituallamientos líquidos cada 5 kilómetros y siempre con  botellín, qué gozada.
Kilómetro 25 lo paso en 1:45:27 (20-25km: 20:54). Son kilómetros en los que tienes que atravesar túneles, que con el calor que se notaba, por lo menos a mí, me venía bien. En esos kilómetros realizo mi mejor parcial, me encuentro a tope, pero con la cabeza puesta en que quedan muchos kilómetros. Por el kilómetro 29 pasamos cerca de la Torre Eiffel, gente animando sin parar, “Courage”, aprovecho y me tomo el tercer gel.


Nos acercamos al tramo final de carrera y al bosque de Boulogne. El kilómetro 30 lo paso en 2:06:40. En el 32 entramos en el bosque, donde el recorrido es un poco rompepiernas y con lo que llevamos, se deja notar. El 35 lo paso en 2:27:45, como me noto más cargado, me tomo el cuarto gel. Noto algún pinchazo en el gemelo derecho, al que no le doy importancia. Del 35 al 40 marco mi peor parcial, 22:11, y paso por la alfombra del 40 en 2:49:56.
Todavía era posible, tenía que hacer lo que me quedaba a ritmo, a 4:15. Pero cuando notas que el cuerpo no puede, no te queda otra cosa que por lo menos, disfrutar. Eso hice. Los últimos kilómetros fueron una fiesta interior, me acordé de todas las personas que me importan, gocé, pensé que aunque no iba a ser sub 3, había sido de mis mejores maratones. Últimos cientos de metros, veo el arco, intento apretar, pero el cuerpo no da más de sí. Paró el crono en 3:00:40. Puesto 1182. 


FELICIDAD ABSOLUTA. Pienso, en lo que he disfrutado durante 35 kilómetros, el sufrimiento final, noto que por fin, me he reencontrado con la Maratón. Forma parte de mi vida, me gusta correrla y sobretodo, ENTRENARLA.
Nos reencontramos los tres, todos felices, y ya pensando en que hay que repetir otro viaje.
Por la tarde, paseo a la Torre Eiffel para hacernos fotos de rigor con la medalla.
Mi objetivo era bajar de 3 horas, no lo he conseguido. He conseguido una MMP, y sobre todo, disfrutar al máximo de lo que es una Maratón. Con ganas de descansar unos días y volver a calzarme las zapatillas y salir a entrenar por caminos y cuestas.
La próxima, no lo sé…

jueves, 19 de marzo de 2015

LA TRAMPA DEL MARATÓN

Hoy tocaba tirada bajo lo lluvia con la vista puesta en Parìs. Sì, otra batalla en el horizonte, a la cual, me enfrento de forma serena. Y de esta manera, esta mañana, zancada tras zancada, sintiendo la lluvia caer sobre mì, me he puesto a reflexionar. Es lo que tiene correr, que te permite profundizar en lo màs profundo de uno.
Asì, me he puesto a pensar en la trampa que encierra correr una Maratón. Hasta hace poco, tendìa a pensar, que simplemente era el doble de una media. Preparaba la cabeza asì, ganar tiempo en la primera mitad para luego perderlo. Craso error.
La Maratón es una carrera diferente, independiente, que te atrapa y genera sentimientos encontrados. Ademàs es dìficil ajustar el resultado al entrenamiento que has llevado. Mientras la Media te permite jugar, planificar, arriesgar, ir a tope... A la maratón se va con más respeto, incluso miedo porque la Maratón siempre tiene la ùltima carta en la manga, la del éxito o la de la decepción. Y muchas veces, acabas decepcionado, pero ahì radica su belleza, esta decepción te impulsa / obliga a volver a intentarlo, a volver a citarla en otra batalla. Porque la Maratón no es una meta es el camino.
Después de haber corrido muchìsimas medias y 9 maratones he llegado a la siguiente conclusión : En la Media Maratón exprimes el cuerpo, en la Maratón exprimes el alma....

jueves, 12 de marzo de 2015

INSULARIDAD



El título me acercó a este libro. INSULARIDAD. Me encantó, me pareció un gran acierto del autor, y más si encima va acompañado de su historia personal. Conforme vas leyendo sobre un tema, en este caso correr, cada vez te va llamando más la atención los pensamientos, sentimientos y las historias personales de los corredores, que aquellos que te hablan de técnicas, planes para conseguir un objetivo (estos me gustaban en un principio).
Con un estilo directo, sin artefactos, el autor, Ralph del Valle, nos introduce rápidamente en su universo vital. Como llega el correr a su vida y como hace uso de él, inicialmente, para calmar su yo íntimo. Como quizás nos ha pasado a muchos, lo que al principio es un medio, luego se convierte en un fin. Correr, te cambia la vida, y porque no decirlo, te la mejora. Cada uno a su ritmo, pero estoy seguro, que en muchos de nosotros nos hace experimentar similares sensaciones.
Lo que está claro, que una vez que llega a tu vida, se queda. Como al autor, a mí me encanta correr y sentir esa soledad. Zancada a zancada, pensamiento a pensamiento, sentimiento a sentimiento y sin dar explicaciones a nadie. Correr por correr.
Esta soledad, que te hace crecer, te lleva a conocer a más gente con tus inquietudes y hace que poco a poco, esa preciada insularidad, vaya desapareciendo, convirtiéndose en un archipiélago. Porque como en aquella obra de arte del cine, Hacia Rutas Salvajes, la felicidad, para ser completa, tiene que ser compartida. Te hace volver a creer en una comunidad, eso sí, buscando a tus iguales.

lunes, 2 de marzo de 2015

CARRERA DEL EBRO 2015


El 1 de marzo tocó la Carrera del Ebro. Me apunté 10 días antes, qué raro en mí, en la distancia de 30 kilómetros. Es una carrera que está organizada por los militares y la Unesco y que anteriormente había corrido en distancias menores. Siempre me produjo un buen sabor de boca correrla, por todo, por la perfecta organización, por el recorrido, así que, deseando volver a disputarla.
La carrera tiene un perfil trail, saliendo desde el tartán del Centro Aragonés del Deporte (Actur), subida a Juslibol, siguiendo por los campos de maniobras de San Gregorio, volver a Juslibol y llegar al tartán del CAD. Además, debido a la riada del Ebro, tuvieron que cambiar los últimos kilómetros del recorrido, y en vez de, ser llanos por la  ribera del Ebro, fueron un poco más duros. 


 Mi objetivo era tomármelo como una tirada de 30 kms, preparatoria para el Maratón de París, disfrutar, seguir progresando con el trabajo de carrera y de cabeza y sobre todo, no lesionarme.


 Salió un día perfecto en cuanto a temperatura (unos 10-12º) y casi con ausencia de viento. En la carrera de 30 kms estábamos inscritos  unos 1000 participantes con un alto número de corredores militares.
Se da la salida con una salva y al ritmo de paso ligero tocado por la banda militar. Primeros kilómetros de acomodación , búsqueda del hueco y empezamos a subir las rampas de Juslibol. Paso el kilómetro 5 en 22 minutos, muy cómodo, y esperando lo peor de la carrera. 


Voy avanzando posiciones entre subidas y bajadas, llego al kilómetro 10 marcando 43:28. A partir de ese kilómetro coincidiendo con las peligrosas bajadas y las zonas de llaneo, vienen mis mejores kilómetros. Km 12, 13, 14 y 15; a una media de 3:45-3:50. Kilómetro 15 lo paso en 1:03:15. A partir de este y hasta el 20, coincido con un militar y vamos los dos a ritmo hasta el avituallamiento del 20. Pasamos en 1:25:52. El compañero me invita a tirar y que si puede me sigue, quedaban toboganes y alguna subida muy dura. Me distancio del compañero y me uno a otro grupo donde se encontraba un trail runner de verdad y otro asfaltero como yo. Me puse detrás del trail runner, y me dediqué a aprender. Que elegancia subiendo, como gocé y qué técnica de bajada tenía. Yo iba haciendo la goma y me acercaba en los llanos. Se va hacia delante y me quedo en tierra de nadie los últimos kilómetros. 
Kilómetro 25 lo paso en 1:49:36. Realizo la última subida y bajamos y empiezo a ver a compañeros que van un poco justos. Decido tirar hasta el final e ir ganando puestos.
Último kilómetro, me adelanta un militar, no me sienta bien, la verdad, jeje, soy así, me pego a él y mi mente ya piensa en los metros finales sobre el tartán del CAD. Contrarecta de meta, el tira, me pego  más, mi opción era la última curva, me abro a la calle dos y acelero, lo adelanto y consigo sacarle 2-3 segundos en meta. Me sentí Fermín Cacho. 



Nos damos la enhorabuena y me voy a por mi bolsa y a por la merecida ducha. Al final, 2:07:14 ; puesto 36.
Muy contento, sobre todo, por las sensaciones físicas y psíquicas. No creo que compita antes de París.

domingo, 1 de marzo de 2015

DE ANIMALES A DIOSES




 TÍTULO: DE ANIMALES A DIOSES
AUTOR: YUVAL NOAH HARARI
Nº PÁGINAS: 490
EDITORIAL: DEBATE

Leí una recomendación sobre este libro en la Revista National Geographic, y decidí adquirirlo. El autor, en esta breve historia de la humanidad, define los factores que más han influido en el desarrollo de la especie humana. Con una narrativa ligera y fácil de asimilar, nos va introduciendo en todos los cambios que se han producido.
Tres son las revoluciones que han modelado y han permitido la evolución de la especie humana: Revolución cognitiva, Revolución agrícola y Revolución científica.
Un libro muy recomendable, a poco, que le interese al lector la evolución y la antropología.